La respuesta es colombia

La respuesta es colombia

No puede ser Colombia la respuesta si las ciudades no se involucran dinámicamente en esa respuesta. El progreso de Colombia no puede darse sin el progreso de sus ciudades.

Con el fin de promocionar y posicionar a nuestro País ante el mundo, el gobierno nacional, en alianza con la empresa privada, viene desarrollando una campaña denominada LA RESPUESTA ES COLOMBIA, en reemplazo de la anterior que se denominaba COLOMBIA ES PASIÓN.

La campaña, que se lleva a cabo especialmente a nivel internacional, busca atraer turistas e inversionistas a nuestras diferentes regiones, así como compradores de diferentes productos nacionales e industriales que quieran establecer sus empresas en nuestras ciudades. Busca también cerrar la brecha entre la percepción y la realidad que se tiene de Colombia en el exterior, y, sobre todo, promocionar las buenas acciones que hacen los colombianos en nuestro País y el mundo.

La campaña ha tenido resultados positivos que se advierten en la llegada de nuevos inversionistas y más turistas deseosos de encontrar la respuesta a sus expectativas de negocios, de recreación, de exploración y conocimiento de nuestra cultura.

Pero LA RESPUESTA ES COLOMBIA, para que sea la verdadera y convincente respuesta esperada, debe incluir a todas nuestras ciudades, no tanto por el hecho de que todas son Colombia, sino porque, en medio de sus diferentes identidades, todas tienen algo que mostrar, algo que ofrecer, algo que vender y, por lo tanto, todas pueden y deben hacer parte de la respuesta que genera la mencionada y muy bien intencionada campaña institucional.

Así las cosas, LA RESPUESTA ES COLOMBIA, no puede darse si sus ciudades no hacen parte de esa respuesta, respuesta en la que los alcaldes de cada Municipio deben involucrar a sus ciudades. De esta forma, Colombia como respuesta será más apetecida por los extranjeros y los nacionales, con beneficios para todas las regiones y sus ciudadanos.

Por otra parte, la globalización de la economía y el acelerado cambio de las tecnologías son dos factores que obligan a las ciudades y sus habitantes a competir, so pena de quedarse rezagadas.

Los gobiernos locales deben aprender a pensar más como empresa, proyectando sus ciudades y fomentando el emprendimiento entre sus habitantes para crear más productos, más mercados y atraer clientes con el fin de mejorar sus posibilidades de desarrollo y prosperidad.

En conclusión, no puede ser Colombia la respuesta si las ciudades no se involucran dinámicamente en esa respuesta. El progreso de Colombia no puede darse sin el progreso de sus ciudades. Y en la construcción de ese progreso se deben involucrar todos sus ciudadanos, de la mano de sus administraciones municipales.